Hay dos cosas que son mi kriptonita: 1) estoy enfermo de nostalgia; 2) estoy enamorado de los perros. Digamos que mi recuerdo más antiguo (mi primer recuerdo) es el día en que compramos al pequinés ese que cargo como una piedra en el corazón (¿vieron la película del cursi de Ki Kim-Duk sobre el monje budista y su discípulo?). Lloré cuando Lassie comió carne envenenada. Las cataratas de mi perro son un dolor gaseoso que me está acechando.
¿Quieren más ejemplos?En 2004, escuché "My Blue Wave", de Lambchop (del disco Is a Woman, 2001). Lambchop es un grupo de Nashville, tocan en caravana y el tipo que está al frente de la troupe se pasea con el nombre de Kurt Wagner. Ni Ricardo ni Cobain, este Kurt habla desde más allá de la muerte y lo hace con mucha simpatía. Un bajo estridente y, al mismo tiempo, suavecito como almohada anatómica.
Los Lambchop vienen tremolando desde hace quince años. Lo intentaron todo, aparte de caratularse como los reyes del country alternativo (qué significará eso, desde mi esquinita porteña): le robaron el título a Miguelín Jackson para su propio Thriller (1997), me hicieron bailar con el soul de Nixon (2000), sacaron un brillante disco doble (o dos simples simultáneos, Stephen Hawkings explained) en 2004 (Aw, C'mon y No, You C'mon), entre otras volteretas musicales.
Lambchop tiene una paleta de colores variada, pero a todos se les mezcló esa témpera que mi querido Pedro llamaría "il pecato di stare vivo". Todo es una larga resaca, muy bien arreglada con instrumentos que suenan impecables. Hay algo que es timing, y este grupete lo tiene; pero hay algo que va más allá del timing y a Lambchop esto le sale hasta por las orejas.
A veces, cuando se despiertan y quieren componer la canción de carretera (tal como dice la pregunta: ¿qué tres canciones te llevarías a una carretera desierta?), se juntan y graban "Your Fucking Sunny Day" (estoy escuchándola ahora y siento el viento que me pega en el rostro).
Y otras veces -pocas veces, es verdad-, luego de que los dioses se concertaran y decidieran que la hora había llegado, los Lambchop editan cosas como Is a Woman. Fue en el 2001, ya lo dije. Acabo de repasar los 50 discos de la década de la Rolling Stone de este mes. Nada. Me fijo, desconcertado, en la lista de Pitchfork, a ver qué pasa. Es una lista de los 200 (¡léase "doscientos"!) discos de la década. Nada. Y sospecho: ¿soy yo el que tiene un oído perforado o son ellos? No, lo que pasa es simple, Is a Woman no es un LP que vino a cantar las cuarenta ni a dejar huella. Sólo tuvo existencia para ser perfectamente bello. Y vaya si lo logra.
Ahora, "My Blue Wave". Es una canción que, como el resto de las canciones del disco, dura muuucho tiempo. Quiero decir, sus buenos cinco minutos, pero las canciones carecen de toda estructura y de cualquier pretensión rítmica, por lo que uno no se va a encontrar golpeteando el suelo o la mesa. Por el contrario, más de uno va a acompañar un par de buenos compases con un bostezo conclusivo. A no desesperar. Hay que darle tiempo y, aunque esto de "es un disco que crece con el tiempo, como la desdicha y la inflación" suena tan soberbio que hasta me arrepiento de haberlo escrito, lo susurro para que alguno tome la posta.
En "My Blue Wave" se escucha al Kurt decir: "You lay around the house / Nothing much to bark about / Jump onto the bed / Just bones and squirrels inside your head / This is the only life I see / For you". Y llegamos a esto: hay un perro. Para nosotros, que de ardillas no sabemos ni la mitad, podríamos decir algo así como "Tan sólo hay huesos y gatos/medias/pantuflas/palomas en tu cabeza". Pero parece que los perros aman las ardillas.
Más adelante dice:
Lambchop tiene una paleta de colores variada, pero a todos se les mezcló esa témpera que mi querido Pedro llamaría "il pecato di stare vivo". Todo es una larga resaca, muy bien arreglada con instrumentos que suenan impecables. Hay algo que es timing, y este grupete lo tiene; pero hay algo que va más allá del timing y a Lambchop esto le sale hasta por las orejas.
A veces, cuando se despiertan y quieren componer la canción de carretera (tal como dice la pregunta: ¿qué tres canciones te llevarías a una carretera desierta?), se juntan y graban "Your Fucking Sunny Day" (estoy escuchándola ahora y siento el viento que me pega en el rostro).
Y otras veces -pocas veces, es verdad-, luego de que los dioses se concertaran y decidieran que la hora había llegado, los Lambchop editan cosas como Is a Woman. Fue en el 2001, ya lo dije. Acabo de repasar los 50 discos de la década de la Rolling Stone de este mes. Nada. Me fijo, desconcertado, en la lista de Pitchfork, a ver qué pasa. Es una lista de los 200 (¡léase "doscientos"!) discos de la década. Nada. Y sospecho: ¿soy yo el que tiene un oído perforado o son ellos? No, lo que pasa es simple, Is a Woman no es un LP que vino a cantar las cuarenta ni a dejar huella. Sólo tuvo existencia para ser perfectamente bello. Y vaya si lo logra.
Ahora, "My Blue Wave". Es una canción que, como el resto de las canciones del disco, dura muuucho tiempo. Quiero decir, sus buenos cinco minutos, pero las canciones carecen de toda estructura y de cualquier pretensión rítmica, por lo que uno no se va a encontrar golpeteando el suelo o la mesa. Por el contrario, más de uno va a acompañar un par de buenos compases con un bostezo conclusivo. A no desesperar. Hay que darle tiempo y, aunque esto de "es un disco que crece con el tiempo, como la desdicha y la inflación" suena tan soberbio que hasta me arrepiento de haberlo escrito, lo susurro para que alguno tome la posta.
En "My Blue Wave" se escucha al Kurt decir: "You lay around the house / Nothing much to bark about / Jump onto the bed / Just bones and squirrels inside your head / This is the only life I see / For you". Y llegamos a esto: hay un perro. Para nosotros, que de ardillas no sabemos ni la mitad, podríamos decir algo así como "Tan sólo hay huesos y gatos/medias/pantuflas/palomas en tu cabeza". Pero parece que los perros aman las ardillas.
Más adelante dice:
To tell me that his sister's boyfriend has
Just died
He's not sure what to do
And i'm not sure what to tell him he should do
Sometimes William we're just screwed.
Just died
He's not sure what to do
And i'm not sure what to tell him he should do
Sometimes William we're just screwed.
Desde que escuché esto por primera vez, lo tengo atravesado en la cabeza. A veces estamos jorobados, Guillermín.
Es una canción estrictamente bella. Puede sonar a triste, pero sólo siento eso porque habla de perros, y los perros me pueden. Es así. Le creo la renguera, qué le voy a hacer. Y si la cantan en una de esas canciones que tienen la lenta cadencia de una tarde apenas fresca, mucho mejor.
Por "My Blue Wave" y por dos o tres cosillas más, les digo que escuchen el disco. ¿Qué cosillas, Lope? Bueno, en la segunda canción hay un pequeño sonido, un silbato que se escucha, si mal no recuerdo, en 1:24. Hace años que no lo escucho, pero creo que está ahí. Caramba, el disco vale la pena por ese silbatito de cuarta.
¿Otra cosa más para compartir? Sí, bueno, pero es un secretito que compartimos con Dios. Si lo dijera, dejaría de ser un secreto, y siempre hay que tener uno.