jueves, 3 de diciembre de 2009

Hoje acordei sozinho como um anjo sem asas

De la misma manera como Miguelito una mañana se levantó pedante, yo hoy me levanté Narosky. Por eso quiero ser el rey del aforismo. Decir cosas como estas: Cuando el amor te abraza, te abrasa. No sé si lo inventé, lo soñé (mejor es soñar números del Toto Bingo, digo yo) o se lo chafé a alguien. No importa, porque ya está. Ahora puedo hablar de otra cosa: el primal scream me puso como una seda.

Post scriptum. Una vez enviado este texto al éter, quise saber si había malparido o no el dichoso aforismo. Mi sorpresa fue más grande que si hubiera encontrado que el aforismo tenía dueño: el reenvío de mi consulta por la frase "cuando el amor te abraza" fue el link a una página cuyo título era: "Ángel que vuela sin alas". El título del texto publicado por quien suscribe fue simplemente una combinatoria fonética, un simple ejercicio gramático y una brevísima consulta al diccionario. ¿Quién me explica la coincidencia?

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